Departamento de 190 m2 ubicado en Sayulita a 2 minutos de la playa. Totalmente equipado, con aire acondicionado, cocina gourmet, 2 recámaras con 2 baños completos y la recámara principal con jacuzzi; cuenta con lavadorra y secadora, internet inalámbrico con computadora, televisión plana de 37" con servicio de SKY y DVD. Se ofrece servicio de limpieza diario, alberca, roof garden y concierge.
Este precioso departamento está ubicado en la zona norte de Sayulita, la parte más exclusiva y tranquila de este hermoso paraíso vacacional. El condo 209 forma parte del nuevo resort de lujo Pájaro de Fuego, a dos minutos caminando a la playa. Por su amplitud, 190 metros cuadrados, puede ser considerado más como una casa vacacional que como un condo. Se encuentra en el segundo piso y además de sus 2 recámaras y 2 baños cuenta con dos terrazas con vistas impresionantes y diferentes del océano.
Exquisitamente decorado al estilo de las villas del Pacífico, ha sido equipado para que sus huéspedes puedan sentirse como en su casa durante sus vacaciones. Las dos recámaras cuentan con aire acondicionado, ropa de cama y toallas de excelente calidad. Todas las ventanas tienen mosquiteros retractables para tener la opción de dormir respirando la brisa marina, arrullados por las olas sin preocuparse por los insectos. La recámara principal tiene una cama King Size con mosquiteros de lino, y un futónn Tanoshii que puede utilizarse como una cama matrimonial 100% confortable o un cómodo sofá. El baño cuenta con jacuzzi, un amplio closet, facilidades para planchar y secadora de pelo.
En la terraza contigua orientada hacia el sur, puedes iniciar el día tomando un café o ver el atardecer con tu bebida favorita. Es el mejor lugar para estar en contacto con la naturaleza: Rodeado por los sonidos de la selva, el avistamiento de aves exóticas con sus particulares cantos, las chicharras, el golpeteo de las olas, un árbol de mango cargado de frutos en verano y por si esto no fuera suficiente en la noche disfrutar el cielo estrellado o ver los astros con detalle con el telescopio. De noviembre a marzo, con un poco de paciencia, verás ballenas y sus crías saltar del océano a respirar. Después de este deleite puedes tomar la Biblia del librero y meditar en el Salmo 8.
La recámara de visitas cuenta con 2 camas gemelas con cubierta de lino, y un amplio baño situado al pasar la puerta junto a la sala. Desde su ventana hay una vista parcial al mar y directa a la selva. Aquí hay una computadora personal con acceso a internet, lo cual te permite viajar solamente con tu memoria USB. Hay señal de internet inalámbrico en todo el condo.
La sala comedor es muy amplia, se han cuidado todos los detalles de la decoración y el entretenimiento. Se refresca con abanicos de techo y la corriente de aire de las ventanas abiertas protegidas por los mosquiteros retractables. Hay TV de pantalla plana de 37" con acceso a SKY, DVD y Home Teather. También hay una colección de DVD's con títulos seleccionados, libros en inglés y en español, juegos de mesa para disfrutar con la familia y los amigos.
La terraza norte, junto al comedor, es un deck techado con una vista diferente al mar, al pueblo, a la selva y a la esplendida alberca de Pájaro de Fuego. Desde la hamaca o la mesa para cuatro puedes verlo todo y convivir con todos sin perder privacidad. La cocina italiana con cubierta de granito, cuenta con estufa con horno, refrigerador dúplex, lavavajillas, todos los electrodomésticos y accesorios para preparar desde un s�ndwich hasta un pastel pasando por comida mexicana e internacional. Hay 3 juegos de vajillas para 6 personas. Es una cocina gourmet.
Junto a ella se encuentra el cuarto de lavandería con su centro de lavado. Accesorios de playa: sombrilla, 4 sillas 2 colchonetas y toallas de playa. Además la unidad 209 cuenta con un costurero y un botiquín con las medicinas básicas, sin receta, que pudieras necesitar. El servicio de limpieza es diario y se proporcionan garrafones de agua embotellada.
Areas comunesIMPORTANTE: Pájaro de Fuego está construido sobre una colina, hay rampas, escaleras y barandales amplios por lo que niños menores de 5 años requieren vigilancia de sus padres y puede ser difícil para personas con discapacidad.