Fue en 2008 cuando escuchamos por primera vez "Riviera Nayarit", decidimos pasar ahí las vacaciones de Semana Santa, pero fuera de Nuevo Vallarta no encontrábamos hoteles, terminamos hospedados en Puerto Vallarta que tampoco conocíamos. Hacía tiempo deseábamos adquirir una casa vacacional pero no habíamos encontrado un lugar que nos llenara tanto como para decidir pasar la mayor parte de nuestros días libres, que no son muchos, en él.
Empezamos a investigar, a comparar y vimos las ventajas que ofrecía la Riviera Nayarit sobre otros destinos: Su planeación turística, su respeto al medio ambiente, la limpieza de sus playas sin erosión, menor frecuencia de huracanes, las montañas que son una barrera y ofrecen excelentes vistas, sus bajos niveles de inseguridad, su clima prácticamente sin invierno. Queríamos ver los atardeceres del Pacífico, el mar hasta el infinito, sin el bullicio de un centro turístico pero cerca de él por las ventajas que representa. Además decidimos que lo mejor era un departamento en un desarrollo cerrado pero no con muchas unidades.
Sayulita cumplía todos los requisitos. Al mes estábamos ahí, sentimos un pueblo lleno de vida con una hermosa playa a unos pasos. Una antigua villa de pescadores descubierta por surfistas extranjeros en los 60's, su plaza principal fue inaugurada a mediados de los 70's. En septiembre de 2015, Sayulita obtuvo el reconocimiento de "Pueblo Mágico" que otorga la Seceretaria de Turismo de México. Su crecimiento (3,000 habitantes) se ha dado en los últimos 15 años. Los nayaritas le dan un valor agregado al lugar: Sonrientes, amables, dispuestos a ayudar al visitante, conscientes del beneficio que el turismo ha traído a su comunidad.
Por otra parte, los residentes extranjeros dueños de propiedades han formado el Grupo Pro Sayulita que apoya la educación de los niños con clases de inglés y computadoras en las escuelas, la cultura ecológica del reciclaje, esterilización y vacunación gratuita de perros y gatos entre otras actividades. También los inversionistas de Punta Sayulita promueven periódicamente la limpieza de la playa invitando a residentes y visitantes a recoger basura en una bolsa y los que pueden bucear lo hacen bajo las olas.
Sayulita es una mezcla afortunada de culturas sin dejar de ser un auténtico pueblo mexicano de esos que ya sólo existen en nuestros recuerdos. Hay quienes opinan que así era Puerto Vallarta cuando lo descubrieron Liz Taylor y Richard Burton hace casi 50 años. Como la carretera está lo suficientemente retirada del pueblo el aire se llena de notas musicales, la risa de los niños y los pájaros cantando entre la exuberante vegetación. Aquí se filmaron importantes escenas de la película "Una Chihuahua de Beverly Hills". No es como el resto de los centros turísticos más establecidos de playa, al contrario, es caótico, no tiene reglas, completamente relajado, todo el mundo vive a su aire pero dentro del más absoluto respeto lo que le da un encanto que ningún otro lugar tiene.
Amigables perros deambulan por la ciudad, mezcla de modestas viviendas, hoteles boutique y villas de lujo. Barras de espresso, restaurantes de talla internacional, puestos de tacos y cafés que sirven burritos orgánicos compiten con éxito por los dólares de los turistas. Sayulita es una fusión como ninguna otra. El tamaño de la comunidad hace que sea muy fácil conocer gente y hacer amigos. Todo el mundo desde los grandes financieros retirados, los hippies surferos, los treintañeros escapados, conviven con singular armonía junto a las pacíficas familias mexicanas. La revista Travel+Leisure considera a Sayulita uno de los mejores destinos mundiales para vacacionar en familia y Retire Worldwide, como una de las mejores opciones para el retiro de estadounidenses.
Atrás han quedado las calles con los molestos proveedores, vendedores de tiempo compartido, conductores de taxis codiciosos que se encuentran en Puerto Vallarta. Sayulita ofrece todos los servicios proporcionados por una gran ciudad turística, pero es un mundo aparte. De vacaciones en diciembre con la playa llena, al escuchar otros idiomas aparte del inglés, y ver las hermosas villas frente a la playa, pertenecientes a extranjeros, nos sentimos orgullosos de ser mexicanos. Deseamos mostrar a los turistas la hospitalidad mexicana y a nuestros compatriotas invitarlos a conocer este paraíso, pero también que permanezca en secreto, que no crezca mucho para que no pierda su encanto.
Ligas recomendadas de Sayulita:
Virtual Vallarta
Milenio